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Una joven mata de 30 puñaladas a su pareja

en Lugones «porque era para mí o para nadie»

 

«Mamá, maté a 'Míchel', se acabó, si no era para mí no es para nadie». Con estas palabras despertó en la madrugada de ayer Ana María García Hevia, de 28 años, a su madre, Belén, tras coser a puñaladas a su pareja, Miguel Ángel Suárez Menéndez, de 58, con el que comenzó una discusión a última hora de la tarde que se prolongó varias horas en el domicilio de los padres de la joven, ubicado en el número 6 de la calle Río Sella, en la localidad sierense de Lugones.

Al parecer, todo empezó por una llamada que la víctima recibió en su móvil. Ana María le habría insistido en que le enseñara el teléfono y los mensajes, recelosa de la que era su pareja desde el pasado verano. Quienes la conocen aseguran que se trata de una joven «bastante violenta, con un fuerte carácter y muy celosa». De él, cuentan que lo veían con otras mujeres, sobre todo con su expareja, vecina de La Corredoria, con la que había mantenido una relación varios años.

Al inicio de la discusión, el hombre, molesto, anunció su intención de marcharse del piso, en el que pasaba alguna noche, pero finalmente decidió quedarse. Y hacia las dos y media de la madrugada, Ana María lo apuñaló más de treinta veces. Luego llamó al 112.

Su primera versión, la que dio a los servicios de emergencias, fue que su novio se había suicidado. Cuando el personal sanitario y los agentes de policía llegaron al piso encontraron al hombre desnudo sobre la cama, cosido a cuchilladas. No pudieron hacer nada para salvarle la vida. Para entonces, la joven había confesado el crimen, pero únicamente a sus padres, horrorizados con lo ocurrido. Ambos dormían y no se enteraron de lo que ocurría en la habitación de su hija, que en vano trató de cambiarse de ropa y de limpiar la escena del crimen. Nada contó a la Policía.

Ana María fue detenida de inmediato y trasladada a los calabozos de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Pola de Siero, donde también pasó la noche de ayer. Está previsto que pase a disposición judicial a lo largo de la jornada de hoy y que preste declaración en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Siero.

Por su parte, a primera hora de la mañana de ayer, tres agentes de la Policía Científica y Judicial acudieron al domicilio en busca de pruebas y del arma homicida. Se encontraron con una vivienda desatendida y la habitación llena de sangre. A mediodía dieron por concluidas las pesquisas, retiraron el precinto y abandonaron el piso. Unos minutos después llegaron los padres de Ana María.

«Muy buenón»

Miguel Ángel Suárez Menéndez era «muy buenón». Así lo describió Tania A., camarera del bar Laparra en Lugo de Llanera, localidad donde residía la víctima. 'Míchel' vivía en el número 17 de la calle Covadonga, en pleno barrio del Regueral. Mecánico de los talleres de Renfe, donde realizaba las labores de mantenimiento de los trenes en el apeadero de Lugo de Llanera, era un cliente habitual de esta cafetería. «Todo el pueblo lo quería», decía la camarera aún consternada por el desenlace de una relación que calificó como complicada. «Siempre estaban a la gresca. Ella lo trataba como a un perro», añadía Tania desde el mostrador del local.

Asimismo, relató cómo en una ocasión la pareja protagonizó un incidente en la propia cafetería. «'Míchel' estaba bastante bebido y, en un momento dado, se desplomó al suelo». En lugar de socorrerlo, recordó la camarera, «comenzó a sacarle las llaves y la cartera». La empleada le llamó la atención para que se ocupara de él, pero lejos de hacerlo, Ana María le contestó que lo que quería era «seguir emborrachándose».

Entonces, comenzó una trifulca y la camarera optó por echarla del local y prohibirle que volviera a entrar al bar.

Su amigo y vecino José Ángel Menéndez, aseguró que «era un gran chaval, pero cuando bebía se creía el rey del mundo». Mantenía con 'Míchel' una amistad de años. «Hace más de veinticinco años que lo conozco y la verdad es que él fue malo para sí mismo. Por muchos consejos que se le diera, siempre acababa en relaciones conflictivas», apuntó.

El detonante de que iniciara ese tipo de relaciones, según contó su amigo, fue la separación de su mujer. «Llevaban años separados y ese fue su mayor problema porque ella era quien lo controlaba». La pareja residía en el bloque de viviendas del Regueral. «Muchas noches llegábamos los dos un poco borrachos a las tantas de la madrugada y ella nos preparaba hasta café. Era muy buena», indicó. Actualmente, su expareja reside en la localidad de Villabona.

'Míchel' también compartió vivienda con otra pareja, con la que mantuvo una relación durante varios años, hasta que conoció a Ana María. Con continuas idas y venidas, fue denunciado por malos tratos y tenía una orden de alejamiento que quebrantaba a menudo.

Por otro lado, de la presunta homicida, Menéndez aseguró que «estaba loca perdida» y él mismo fue testigo de varios episodios violentos. «Venían a veces al piso de él y acaban discutiendo», aseguró.

En la cárcel por agresión

Pese a su juventud, el historial de Ana María García Hevia también es largo. Vieja conocida de la Policía, hace años fue detenida por robar el bolso y agredir a una vecina de Lugones, un hecho por el que fue condenada a prisión. A su salida de la cárcel, las cosas no fueron a mejor.

En mayo de 2016, agentes de la Policía Nacional de la Comisaría de Siero volvieron a detenerla esta vez como autora, junto a su pareja de entonces, de varios delitos de daños tras provocar una serie de incendios en la localidad. En concreto, se la acusó de quemar un autobús y una furgoneta de reparto en el aparcamiento público de la calle Puerto Pajares, así como de prender fuego a tres contenedores, una caseta y un huerto con quince gallinas y veinticuatro conejos en La Ería y a otra caseta en El Cuetu.

Tras su detención, la propia Ana María reconoció los hechos y aseguró que había actuado «por venganza hacia el Ayuntamiento de Siero» por haberle retirado unos anexos de su vivienda. Por aquél entonces, residía en un bajo comercial de la zona de los bloques sindicales, sin cédula de habitabilidad.

 

 

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