Abierto
al
público
desde el
8 de
julio de
2005, el
Centro
de
Interpretación
del
Medio
Marino
de Peñas
es un
espacio
expositivo
permanente
alojado
en la
planta
baja del
edificio
del
mítico
faro de
Cabo
Peñas.
La
instalación
museográfica,
con el
apoyo de
información
gráfica
combinada
con
experiencias
audiovisuales
y
efectos
especiales,
está
orientada
a
mostrar
a los
visitantes
los
aspectos
más
importantes
sobre la
Naturaleza
del
entorno
marino
próximo
al faro,
así como
otros
contenidos
relacionados
con el
propio
faro de
Peñas,
faros
del
mundo,
la
relación
entre el
hombre y
el mar,
las
tormentas
marinas
y los
naufragios,
especies
del
fondo
marino y
mucho
más...
Sala 1:
Los
faros
La
configuración
de las
costas,
con sus
cabos y
promontorios,
son las
señales
y
referencias
que el
hombre
tenía
para
conocer
su
situación
en el
mar, a
vista de
tierra y
durante
las
horas
solares.
Pero la
necesidad
de
singladuras
más
largas
hizo
necesario
el
desarrollo
de
medios
de
orientación
que les
permitiese
navegar
durante
la
noche.
El
faro de
Alejandría,
una de
las
siete
maravillas
del
mundo
antiguo,
y la
Torre de
Hércules
fueron
construidos
en la
antigüedad
con la
finalidad
de
orientar
a los
navegantes.
El
faro de
Peñas
lo hace
en
nuestros
días,
siendo,
además,
uno de
los
observatorios
meteorológicos
más
antiguos
de
Asturias.
Sala 2:
Naufragios
y
tormentas
Fueron
muchos
los
barcos
que
naufragaron
frente a
las
costas
del Cabo
Peñas.
Las
galernas,
violentos
temporales
difíciles
de
prever
que
azotan
el mar
Cantábrico,
crean
enemigos
implacables
para los
marineros.
Era
entonces
cuando
la labor
del
atalayero,
vigía de
las
costas,
se
encargaba
de guiar
la
vuelta
de los
pescadores,
cuando
la falta
de un
faro no
les
permitía
encontrar
la
entrada
a
puerto.
Cada
anochecer
encendía
así una
hoguera,
en un
alto con
buena
visibilidad
desde el
mar,
para que
las
lanchas
del
puerto
regresaran
del mar.
Sala 3:
El mar
del Cabo
Peñas
Altos
acantilados,
islas,
riscos
que
apuntan
hacia el
cielo,
un mar
ora
embravecido,
ora
pacífico
y
sosegado...
así es
el
entorno
marino
del Cabo
Peñas.
Una
naturaleza
generosa
e
indomable
en la
que
muchas
generaciones
de
pescadores
y
marineros
encontraron
su
sustento
cotidiano,
su forma
de vida;
y que a
través
de
incontables
generaciones
forjó el
carácter
de sus
gentes,
sencillas
y
sacrificadas,
pero
infinitamente
acogedoras.
Sala 4:
Medio
marino
de Peñas
Los
fondos
marinos
del Cabo
Peñas
albergan
una
extraordinaria
biodiversidad,
que es
fruto de
la
riqueza
de sus
aguas y
de su
sustrato
rocoso.
Aquí nos
encontramos
con
cualquiera
de los
peces
que
habitan
las
aguas
del
Cantábrico
(sargo,
lubina,
dorada...).
El
marisco
de Peñas
goza de
justa y
reconocida
fama;
ésta es
una zona
rica en
especies
como la
langosta,
el
bogavante
o el
centollo
que en
estos
fondos
encuentran
un lugar
inmejorable
para su
desarrollo.
Y en las
rocas
crecen a
merced
del
oleaje
grandes
bancos
de
percebes
y erizos
de mar
(conocidos
en
Asturias
como
oricios).
Sala 5:
Ventana
de Gozón
El Cabo
Peñas
está
situado
en el
concejo
o
municipio
de Gozón,
proyección
de
Asturias
hacia el
mar
Cantábrico.
Gastronomía,
fiestas
populares,
folclore,
artesanía,
un rico
patrimonio
cultural
y humano
y un
medio
rural
que se
enmarca
en medio
de
paisajes
de
infinita
belleza.
Todo
ello
conforma
una
oferta
que no
dejará
indiferente
a quien
se
acerque
a
visitarlo
y
conocerlo.
El
entorno
natural
El
entorno
natural
del faro
de Peñas
es un
espacio
de
enorme
valor
paisajístico
que
merece
un paseo
para
poder
disfrutarlo
en toda
su
dimensión.
Al borde
de los
acantilados
existe
una
senda
peatonal
de
madera
que nos
conduce
por un
Itinerario
Didáctico-Ambiental
a través
de
paneles
explicativos
sobre
los
valores
más
importantes
del
Paisaje
Protegido
del Cabo
Peñas:
Arqueología,
Geología,
Flora,
Fauna y
Cetáceos,
que nos
acercan
un poco
más al
conocimiento
de esta
valiosa
zona. A
través
de este
recorrido
se puede
observar
la isla
de la
Erbosa,
las
gaviotas,
los
cormoranes,
los
pequeños
barcos
faenando,
los
enormes
y
altísimos
acantilados
e,
incluso,
en días
muy
claros,
los
Picos de
Europa,
si
dirigimos
nuestra
mirada
al
sureste
del faro.